viernes, 16 de noviembre de 2007

Aurora

Como buena mujer no había podido dejar de notar que por mas que lo hacia de forma muy discreta, Arturo la deseaba.
Su amistad tenía ya varios años y siempre había sido muy respetuoso.
Era un hombre atractivo, algo retraído pero divertido cuando se encontraba entre gente de confianza.
Aurora le gustaba el provocarlo cada vez que tenia oportunidad de hacerlo, segura que la amistad que le dispensaba no le permitía a Arturo ni siquiera insinuarle algo.
Como cada vez que se acercaba su periodo, la libido de Aurora estaba elevada esa mañana. El haberse masturbado cuando despertó haciendo uso de su almohada entre sus piernas no había sido suficiente para calmar ese fuego que le abrazaba entre sus piernas.
Se encontraba sin poderse concentrar en su oficina de aquel gran corporativo en que laboraban ambos amigos, con ensoñaciones que le hacían llevar sus manos hasta la guarida resguardada por sus muslos. El leve roce de su mano y el toqueteo llevado a cabo por sus dedos hizo que pronto que en su pequeña tanga apareciera una raya que delataba la humedad que aparecía ya mojando el borde de sus labios. Sus pezones se apretaban sobre el sujetador, Una oleada de placer que saliendo de sus pechos, pasaba por su vientre, terminando en el interior de su vagina la invadía. Cerró por un momento los ojos y subiendo su falda hizo a un lado la pequeña tanga, para dejar que sus dedos se introdujeran en su caliente gruta. De pronto dos toques en la puerta y el abrirse tras ellos la misma, la dejo en una posición muy embarazosa delante de los ojos de Arturo que mas ruborizado que ella soltó un perdón saliendo en fuga de su oficina.
Aurora se repuso de inmediato y tomando la extensión marco el número del privado de Arturo. Este contesto y Aurora simplemente le dijo:
¿Por favor puedes venir a mi oficina?
Arturo no pudo mas que balbucear un si tartamudeado.
Toc, Toc se oyó en la puerta seguido de un adelante.
Aurora estaba de pie, de espaldas a la puerta. Y la espalda rematada en sus esplendidas caderas fue lo primero que vio Arturo al entrar.
Tenemos que hablar, por favor cierra con seguro la puerta. Exclamo Aurora sin darse la vuelta.
Arturo tratando de balbucear algo paso el seguro a la chapa de la puerta.
Cuando se oyó el clásico click del seguro Aurora volteo y acercandose a Arturo abrazandolo le brindo sus labios semiabiertos para que los besara.
El pobre hombre no sabia que hacer, si besarla, si salir corriendo en estampida, o decir algo. Trato de retirar su cabeza y decir algo, pero la boca de Aurora se apodero de la suya y sintió como la lengua húmeda de la mujer violaba arteramente sus labios para introducirse en la suya en un beso largo y húmedo que lo hizo responder al mismo más por instinto que concientemente.
Por fin al lograr separarse y tratar de articular palabra, recibió el dedo índice de Aurora sobre sus labios que en una clásica señal de silencio le impidió decir nada.
Aurora empezó a hablar.
Mi querido Arturo, lamento que me hayas encontrado en situación tan bochornosa, pero en ocasiones el instinto es más fuerte que la prudencia. Para serte sincera en esos momentos eran tus manos las que me tocaban en mis pensamientos. No he podido dejar de notar…
Pero…. Es que.. No…
Calla déjame terminar. No he podido dejar de notar desde hace mucho tiempo que te gusto, No puedes disimular como te gustan mis senos cada vez que me pongo alguna blusa escotada, o mis piernas cuando me ves en minifalda.
Aur…
Shhh calla. No puedo mentirte te quiero mucho como amigo y valoro mucho el respeto que me tienes y me haz guardado siempre. Pero tambén debo decirte que en estos momentos te deseo mucho. Te deseo como hembra al macho, necesito que me tomes, que me hagas tuya,
Los ojos de Arturo parecía que iba a salirse de sus orbitas.
Aurora empezó a acercarse nuevamente y tomando una de las manos de Arturo la llevo hasta sus senos, frotándola contra ellos, tomo la otra y la llevo a sus caderas deslizándola sobre sus glúteos. Soltó esta mano para llevarla a la entrepierna de Arturo y darse cuenta que estaba excitado, que su miembro estaba firme, duro como roca.
Volvió a besarlo mientras acariciaba descaradamente sobre el pantalón el falo erecto de su amigo.
Dejo lo que hacia para desabrochar la hebilla del cinto de Arturo y seguir con el botón de su pantalón. Sin decir nada se hinco delante de Arturo, y bajo los pantalones de este junto con los bóxer dejándolo con aquella asta triunfante al aire. Empezó a manipular aquel sexo y se lo llevo a la boca, empezó a lamer todo el tronco, para seguir con lengüeteadas en el glande y el prepucio, coloco de forma hábil los testículos dentro de su boca y los toco con la punta de su lengua. Arturo empezó a sentir que las piernas le flaqueaban y le dijo espera.
Sin responder nada Aurora le ayudo a llegar al sillón donde se sentó en el descansa brazos.
Aurora volvió a empezar su trabajo con la boca mientras sus manos la iban despojando de sus ropas hasta quedar desnuda frente aquel hombre. Su boca se comía por entero el miembro de Arturo, y cuando su cara llegaba al pubis de aquel hombre hábilmente la punta de su lengua acariciaba la parte superior de sus testículos. Dejo de pronto su labor y poniéndose de pie ofreció sus ricos pechos a la boca de Arturo. Mientras este sentía como la dureza de los pezones de aurora crecía al contacto de su lengua esta abriendo sus piernas literalmente se clavo en aquél falo turgente y empezó a cabalgarlo.
Empezó con un ritmo semilento, moviendo en círculos sus caderas, entrando y saliendo y aumentando el ritmo, empezó a mover sus caderas hacia delante y hacia atrás cada que paraba su movimiento de cabalgata. Los gemidos de Arturo se mezclaban con los de Aurora y sus demandas de MAS, MAS, MAS y el ruido que hacia los jugos que invadían su intimidad provocando ruidos cada que los muslos de ambos chocaban entre si.
Por fin llego lo inevitable, un chorro de leche caliente pegaba contra las paredes de su interior. Esa sensación la hizo llegar a la cúspide a Ella también alcanzando un orgasmo mutuo casi al mismo tiempo. Sus músculos apretaban aquel miembro, ahorcándolo, exprimiéndolo, aprisionándolo como queriendo mantenerlo ahí para siempre.
Se dejo caer en los brazos de Arturo que besaba su pelo y su cuello.
Aurora ya repuesta mientras se colocaba la tanga, le dijo:
Arturo fue muy satisfactorio para mi el que me folllaras, sin embargo como te dije no te amo. Debo pedirte que seas discreto como el caballero que eres. El que se pueda repetir esto depende de ti.
Aurora por favor…
Calla. Te decía que dependerá de ti. Necesito tener la seguridad de que puedo confiar en ti.
Aurora…
Calla. ¿Quieres que esto pueda repetirse?
Bueno… Auro…
¿SI O NO? Responde
S…i…
Bien entonces debes prometerme que desde este momento no dirás a nadie nada de nuestra relación sin que yo te lo autorice.
Si por supuesto te lo juro
No jures
Perd..on
También debes prometer que no tendrás trato íntimo con ninguna otra mujer, puedes amarlas, acariciarlas pero no follar con ellas mientras lo hagas conmigo.
Si no hay problema
Y por ultimo que cada vez que yo te indique algo lo harás, que me obedecerás en lo que yo te mande.

Auro..
¿SI o NO?
Si.
Bien vistete y arreglate la ropa. Tenemos que trabajar.

lilaNegra{AMANDA}
Nov/2007






10 comentarios:

BELMAR dijo...

Después de algunas horas, vuelvo al blog y leo ambos relatos. Me gustaron ambos, pero me quedo con el primero, "Daniella"...

BELMAR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BELMAR dijo...

¿Qué te atrae de Carolina, mi "Alter Ego"?

belmarsoundtrack dijo...

gracias por la respuesta...

Babel Aldajaskary dijo...

me gustaria participar con algunos relatos que tengo. mi mail es angel.perverso@gmail.com

El hombre de la Mancha dijo...

Epa !!! lila nueva faceta... te hizo bien cuentos de gitanos eh?

Gittana dijo...

Increible relato!!!!!

Duende dijo...

Creo que deberías pasarte por http://xsfera.blogspot.com/. Algo me dice que tenemos algo en común.
He de decirte que has hecho que mis alarmas se pusieran en marcha.

chikDREAMI dijo...

ME ENCANTO DEFINITIVAMENTE, ASI SE DEBE TRATAR A UN HOMBRE
JIJIJI

Luxuria dijo...

Excitante


Besos de luxuria